Tuesday, September 20, 2005

Tengo hambre, joder. mierda, coño. puta.

Ayer empecé una especie de régimen que me va ha convertir en una persona delgada en un par de meses. Normalmente cuando me he puesto en estado de régimen me cambia el humor, me salen pelos en la espalda e insulto a todo el mundo. Mas o menos mi estado normal es ese. Mi régimen es algo así como dejar de comer chocolate, bollería, fritura, cocacola y todo lo que engorde: todo engorda, o al menos a mi me engorda . La tranquilidad engorda, estar tumbado engorda, no hacer nada engorda, dormir las siestas de tres horas, el cine, escuchar música, todo eso me engorda. Mi plan consiste en comer cosas hervidas y bañarlas con aceite. Pescados a la plancha, nada de pan y beber todo el agua del mundo. Beber agua a veces me da pereza porque mi biberón fue la cocacola. Adelgazar es una necesidad vital para ser aceptado en la sociedad, esto puede sonar muy cruel, pero es real. Como tipo gordito que soy doy pena cuando tengo que ir a comprar ropa. Intento probarme esas camisas chulas modernas y no me caben, los botones están a punto de reventar; no hay tallas de ropa decente para gente gruesa, gorditos, rellenitos, bolinches, gordos de mierda, sacos de grasa como yo. Tengo que adelgazar si no quiero acabar poniéndome esa ropa de deporte de los tunneros. Esta mañana hemos hecho una compra en el supermercado de cosas que no engordan a la vista. Cosas verdes y que duran en la nevera una semana. Esa comida que nadie compra si tiene dinero y esta delgado: lechuga, zanahoria, patatas con piel en saco, maíz, pescados, atún. Ella ha comprado una barra de pan que ha acabado en la basura; con las manos cargadas con las bolsas de la compra, al llegar al portal del piso, a ella se le ha escurrido la barra de pan de una de las bolsas, dejándola caer en el suelo de la entrada. Lo que hubiese hecho mi madre es recoger la barra, darle un beso y luego decir que el pan es de dios. Nosotros no tenemos costumbre besar nada del suelo, y mucho menos del suelo de la escalera de nuestro edificio. Le he dicho que cortaríamos la barra de pan por el trozo que ha tocado el suelo. Mas tarde, con el pescado torrado servido en la mesa, ninguno de los dos nos decidíamos a tocar la maldita barra de pan.

Yo: ¿no comes pan?.

Ella: creo que no.

Yo: yo comería, pero me he puesto a régimen, tu ya lo sabes, corta el trozo de barra que ha tocado el suelo. No lo vamos a tirar, mi madre dice que el pan es de dios.

Ella: pues que baje dios y se lo coma el. Piensa en la entrada de la escalera y luego en todos los vecinos que pasan por ella. El borracho del sótano.

Yo: el borracho que le falta un ojo y esta alquilando habitaciones a gente extraña de la vida.

Ella: los vecinos que pisan mierda de perro y luego entran por el portal.

Yo: todos tienen pinta de ir pisando mierdas por el mundo. Yo la verdad, es que no tocaría el pan.

Ella: creo que vamos a tirar la barra entera, es una pena porque la gente se muere en el mundo de hambre. Pero no quiero morir de una enfermedad por comer pan infectado de virus y otros estafilococos.

4 Comments:

Blogger gran rabo said...

No comas mucho aceite, que el aceite es grasa pura.
La técnica para mí es hacerme la comida, como siempre, pero partiendo el plato en dos y dándole una mitad al gato. Es lo mejor. Aunque ahora el gato casi no puede ni andar...

9:41 AM  
Blogger La-Ruina-de-la-Familia said...

¿Ser aceptado por la sociedad? Que le den mucho por el culo a la sociedad.

5:25 AM  
Blogger lacuchara.net said...

Un par de cosas:

En cuanto a la ropa siempre puedes optar por una elegante tunica muy al estilo Hommer Simpson o al inclito Jesus Gil.

Lo de la barra de pan no tiene nombre, todo el mundo conoce la regla de los 10 segundos!!!

Si no ha estado más de 10 segundos en contacto con el suelo no pasa nada hombre. Aiiii

4:28 AM  
Blogger que guai es todo said...

Eso de los 10 segundos no lo sabia, coño. Es interesante. la putada es que paso mas de diez segundo, soy un poco lento en reaccionar

2:32 PM  

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