Thursday, June 23, 2005

Sin luz propia

Entro por la puerta y lo primero que hago es desnudarme, no del todo. Me quedo en calzoncillos y ella se cabrea conmigo. Hace demasiado calor y no me quedan energías para llegar hasta la habitación. Noche de San Juan y revolución de gilipollas en la calle; se dirigen hacia la playa para mojar sus pies y pedir estúpidos deseos que no se cumplirán. Ayer noche al llegar a casa nos encontramos la casa sin corriente. No hay luz en ninguna habitación. Lo primero que pienso es que el vecino borracho ha metido sus zarpas grasientas de vino tinto en la caja central que esta en el sótano. El vecino borracho del sótano vive en el sótano; esta anotación es importante aunque no muy brillante. Bajo hasta el sótano para ver si hay algo raro en la caja central. Llego al sótano e intento no hacer ruido para que el vecino no me oiga y salga de su casa. En el sótano hace mas calor que en ningún otro sitio del país en ese momento. Abro la puerta de la gran caja y la puerta da a una pequeña habitación donde esta la caja real, que puto lió de cajas. Entro en la habitación y miro si los contadores van bien, después de mirarlos un buen rato me doy cuenta de que no tengo ni idea de electricidad, ni de contadores ni de nada en general que no tenga relación con la pintura impresionista. Me cabreo un poco mas y vuelvo a subir a casa, miro la pequeña caja de fusibles que hay al lado de la puerta, pero no veo nada, claramente porque no hay luz.
Ella: ¿has bajado abajo?.
Yo: sí, he bajado abajo. – esto de bajar abajo es muy de nuestra tierra, me encanta. He entrado en la habitación de los contadores y no sé que coño es lo que hay que hacer.
Ella: ¿le has dicho algo al vecino?.
Yo: ¿tu estas loca?, no tengo ganas de hablar con el vecino borracho. Huele fatal.- todo esto que digo no la convence nada y vuelvo a bajar abajo, esta vez con ella. De nuevo en el sótano, ella entra en la habitación de los contadores, yo llamo al vecino que apenas me puede oír porque tiene la música del junco o cunjo, como coño se llame ese gordo gitano decadente que construye canciones desesperadas de amor barriobajero y coches tunning. El vecino sale medio en pelotas, lleva unos extraños calzoncillos medio caídos que dejan descubrir su blando culo con formas de mujer. ¿y porque cojones me estoy fijando en el culo de mi vecino?.
Vecino: ¿qué pasa vecino, como va todo?, coño, que calor que hace, es insoportable. Yo:- mas insoportable se hace teniendo esa mierda de música de fondo. Nos metemos los tres en la pequeña mini habitación de los contadores; el vecino con medio culo al aire. Yo me he vestido antes de bajar al sótano, suelo tener miedo del vecino. Tras un buen rato sudando llegamos a la conclusión de que el problema no esta en los contadores, aunque ninguno de nosotros sepa algo de contadores. Ella y yo volvemos a subir a casa; ella abre la pequeña caja que hay al lado de la puerta, encuentra una manecilla que esta bajada, la sube y vuelve la luz.
Mas tarde el vecino sube a vernos, siempre nos pide lo mismo.
vecino: ¿teneis un euro?.
ella: no.
vecino: ¿y un cigarro?
ella: no.
vecino: ¿y un puro?.
ella: no.
vecino: pues dame una cerbeza.



1 Comments:

Blogger La-Ruina-de-la-Familia said...

"junco o cunjo, como coño se llame ese gordo gitano decadente que construye canciones desesperadas de amor barriobajero y coches tunning"
¡Jajaja!

5:05 PM  

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