Friday, June 24, 2005

Ana, lesbiana y vegetariana.

Ana, lesbiana y vegetariana
Aparece un restaurante vegetariano ; el bar tiene un ambiente fino y medio elegante; Ana esta en la cocina haciendo ensaladas vegetarianas.
Off Ana: me llamo Ana y estoy hasta el coño de hacer ensaladas, más o menos creo que soy cocinera, cuando no me toca fregar los servicios; mi madre se empeñó en que estudiase una carrera decente; así que no estudie nada, hice un cursillo de cocina vegetariana, me enrollé con el profesor de cocina y me hice vegetariana; viví un tiempo en Francia, me hice okupa, me puse piercing por todo el cuerpo, me tatúe las partes más íntimas de mi sexualidad; creo que hice todas esas cosas para reencontrarme a mi misma, pero no lo conseguí.
Julián: ¿qué Ana?, ¿esta noche sales un rato?
Ana: esta noche creo que me voy a casa a ver la tele, quiero hacer algo útil en vez de estar por ahí toda la noche tirada y borracha.
Julián: pues nosotros nos vamos a ponernos hasta el culo de coca, a bailar y follarnos unos a otros; alegra esa cara, que eres muy joven, tienes que vivir la vida bonita.
Off Ana: Julián es mi jefe, es un gay moderno de la nueva generación y un súper cocainómano; yo le digo que está enganchado, pero el pasa de mi.
julián: solo unas rallitas tía, que no pasa nada, yo no dependo de esta mierda, el día que me harte le diré que no a esta mierda y ya no la volveré a probar en mi vida.
Off Ana: ¿qué le estaba pasando a mi generación?; de niños nos ponían a heidi por la tele, Heidi no nos inculcó nada sobre la cocaína, ni las anfetas, el éxtasis, la marihuana ni ninguna clase de drogas; yo de niña era buena, era pulcra y creía en dios, hasta que hice la comunión (imágenes a toda velocidad sobre la santidad).
Off de Ana haciendo el sexo en los servicios de una discoteca, pero me miro ahora con veinticuatro años y solo veo a guarra sedienta de sexo que se ha perdido por el camino del señor.
Ana está fregando los servicios.
Off Ana: Lo que más me jode de limpiar los servicios es tener que limpiar toda las meadas de los tíos que se mean fuera, lo hacen a propósito, todos los hombres son unos hijos de puta, hay que estar ciego para mearse fuera sin querer hacerlo a propósito (imagen de frente de ciego meando); me jode entrar a limpiar a última hora y encontrarme a una tía imbécil cagando y hablando por el móvil a la vez; me entran ganas de vomitar cuando veo a todas esas putas pijas de mierda que vienen a cenar con sus elegantes novios pijos hijos de puta con el coche deportivo último modelo aparcado en la puerta; los odio a todos, me encantaría servirles ensaladas vomitadas y ver tranquilamente como degustan mis vómitos;
Off Ana:En mi vida he hecho todo tipo de trabajos estúpidos, he deambulado de aquí para allá sin hallar mi sitio en la vida. He sido cajera de cinco supermercados, dependienta en una perfumería, aprendiz de tatuador, masajista en una sauna gay, azafata de congresos y peluquera de perros, pero nada de eso ha llenado el vacío que llevo dentro.
Off Ana: Me hice medio lesbiana a los diecinueve, después de escaparme del colegio católico donde estaba presa con cadenas y vigilada día y noche por monjas satánicas adoradoras de Led Zepelling; decidí practicar el lesbianismo después de perder la virginidad con Antonio Luís, el chico del videoclub.
Después del acto sexual empezó a soltar gilipolleces sobre videojuegos que sinceramente, me sentó como tres patadas en el coño.
Toni: al principio yo tenia un Spectrum, pero los juegos tardaban una eternidad en cargarse, pero gracias a dios que inventaron las consolas de Nintendo; yo tuve mi primera consola a los quince, disfrutaba muchísimo con el juego Duble booble, ¿te acuerdas?, eran dos dragoncitos que echaban burbujitas por la boca y así mataban a todo el que se pasaba por delante, era una puta pasada de videoujego, es una lástima que ya no hagan juegos así.

Off Ana: después de aquello probé hacer el amor con una mujer, y fué diferente.
Marta: la pintura expresionista de principios de los cincuenta me deprime un poco, ¿no?; la pintura de Pollock es como un derrame de sangre constante, fruto de una vida perturbada y frustrada por el alcohol, en cambio de koonig es como más alegre, aunque deforme de esa manera a la mujer en sus pinturas, encuentro como un no sé qué; sabes a lo que me refiero, yo no quiero ser una pintora como Pollock, no quiero acabar así de mal.
Off Ana: en Marta no se que ví, pero me colé por ella desde el primer momento que me empezó a hablar de arte, y eso que yo no tenia ni puta idea de arte ni de nada en general, pero es que era una gozada oírla hablar con tanto interés sobre temas que para mí, eran más aburridos que ver a mi madre duchando a mi perrita pequinesa Laika.
Madre: ¿y el chico ese tan guapo con el que salías?, Alex, el fotógrafo; para mi un chico estupendo, que es de su vida.
Ana: lo dejamos, el la palmó por sobredosis y yo me hice lesbiana, ahora salgo con una pintora impresionista.
Madre: esta perra cada vez está más vieja, como tu madre, mírala, que fea es la muy hija de perra.
Ana: madre, creo que me voy a suicidar.
Madre: pon primero el agua a hervir, ahora bajaré a hacerte los macarrones.
Ana: yo siempre he dicho que tengo problemas de comunicación con mi familia, pero ellos pasan de mi sin decirme nada.
Ana: padre, tenemos que hablar, tenemos que hablar toda la familia seriamente, creo que en esta casa no nos comunicamos, o nos comunicamos muy poco, y creo que eso es malo para nuestra salud mental, o al menos para mi salud mental, si es que tengo de eso, lo leí en un libro.
Off Ana: yo creo que he tenido una familia medianamente normal, mi padre no nos pegaba, con mi madre siempre se portó bien, siempre ha pasado de mi madre, y con mi hermano igual, aunque mi hermano ya tiene bastante con lo suyo, el pobre se quedo subnormal perdido por caerse por las escaleras cuando era adolescente, estaba luchando a muerte con su enemigo, Luke Sky Walker cuando no se percató del impacto que iba a tener sobre su cuerpo caer rodando cinco pisos armado con una espada láser; su mejor amigo, José Manuel visita a mi hermano cada tarde para tomar el té y jugar con sus muñecos.
Ana se sienta en una mesa del trabajo
Ana: dios mío, ya no puedo más, estoy reventada, ¡qué noche de mierda!.
Mari: ¿sigues siendo lesbiana?
Ana: creo que si, ¿por qué me lo preguntas?.
Mari: el tio ese de la barra no ha parado de vigilarte en toda la noche.
Off Ana : ¿quién sabe?, quizás era el hombre de mi vida, bajito, un poco gordo, bastante calvo, olor fuerte y rancio, todo lo que buscaba en un hombre que no tenia una mujer.
Ana: no está nada mal.
Mari: pues aprovecha tía, que tíos sueltos como ese, ya no quedan.
Off Ana: ese era mi puto momento en la vida, tenia que hacerle frente a todos estos años de sequía heterosexual , ya era hora de volver a poner una buena polla en mi vida.
Ana se levanta de la mesa y se acerca hasta la barra donde se encuentra el hombre joven.
Ana se para en el camino.
Off Ana: un momento, ¿qué cojones estoy haciendo?, voy a caer de nuevo en la misma trampa de siempre, en las mismas jilipolleces de intentar conocer a alguien, pretender ser simpática forzosamente por la simple razón de pegar unos polvos, ¿y quien me asegura que sean buenos polvos?; estoy más que harta de ver pasar pollas diminutas por mi lamentable vida sexual.(imagen del chico esperando a que Ana se acerque).
Off Ana: ni hablar, además, ahora más o menos estoy bien con Marta, no es que tenga una gran polla pero nos metemos cosas de lo lindo.
Ana: lo siento, pero aún no estoy preparada para nada serio.
Chico: ¿de qué cojones me estás hablando?.
Ana: yo sé de que me hablo.
Off Ana : en serio, ¿tan importante es tener que estar con alguien?, mirad por ejemplo a la chica fregaplatos, la muy desgraciada no pega un polvo desde los años ochenta; la última vez que lo hizo, Hombres g sonaban de fondo mientras ella se corría de placer entre las piernas de su vecino punki y agnésico.
Una conversación normal con los padres
Ana esta comiendo con sus padres, el hermano vestido de jedai esta comiendo sopa, babea todo lo que le meten en la boca.
Madre: en serio hija, acabarás como tu hermano, subnormal perdido como no hagas algo con tu vida, el lesbianismo no es una buena opción de futuro.
Ana: madre, no me he hecho lesbiana porque si, no es un hobby como lo de mi hermano con la puta Guerra de las galaxias, me he hecho lesbiana por convicciones políticas.
Padre: tu lo que eres tonta desde que naciste, mira no te pego una hostia porque está tu hermano delante; esta bien, quieres ser una maldita lesbiana toda tu vida, pues adelante, puedes meterte en la boca todos los coños que te den la gana, pero siempre serás mi hija, y en esta casa mis opiniones siempre van a estar presentes.
Madre: Ricardo tus opiniones le importan una buena mierda a tu hija, eso está claro.
Padre: te diré una cosa, en los tiempos de Hitler, a los maricones los mataban, los quemaban y luego los violaban, pero a las mujeres no, a las mujeres las trataban como enfermas, veían el lesbianismo como una enfermedad pasajera, que es exactamente lo que tienes tú, solo lo haces para llamar la atención, nada más.
Madre: no hagas caso a tu padre, a él ya le hubiese gustado disfrutar un poco más del sexo cuando tenía tu edad.
Padre: ¿pero qué estás diciendo Pepi, estas diciendo que yo no follé todo lo que quise y maás cuando tenia su edad, yo cuando tenía dieciocho años hice todo tipo de cosas que vosotras no tenéis ni la menor idea, yo me he metido en toda clase de orgías que a vosotras ya os hubiera gustado.
Hermano: yo quiero follar.
El padre le da una hostia al niño.
Padre: tu lo que eres tonto.
Off Ana: y si mi padre tenia razón, y si lo de mi lesbianismo político era algo pasajero, tenia miedo de acabar como mi hermano.
Después de hacer el amor Ana habla con Marta.
Ana: quiero preguntarte una cosa.
Marta: no me gustan las preguntas después de follar, no me gusta que fumes porros antes de follar, te pones muy filosófica en la cama.
Ana: es algo que me ronda por la cabeza estos últimos días.
Marta: dispárame y mátame ya, me estoy muriendo de ganas.
Ana: ¿crees que soy una buena lesbiana?, crees que estoy bien para ser lesbiana.
Marta: ¿con cuántos hombres te has acostado en tu vida?
Ana: en esta vida, o en la anterior.....creo que unos diecinueve o veinte.
Marta:¿ y con mujeres?
Ana: creo que no las puedo ni contar.
Marta: entonces eres una maldita lesbiana come coños.
Ana: ¿crees que te lo hago bien?, porque quiero que estes a gusto conmigo, quiero pasarlo bien, me gusta estar contigo, no quiero que sea algo pasajero, me gustaría hacer mi vida contigo.
Marta: es muy bonito todo eso que me estás diciendo, y me lo han dicho ya otras veces, pero como sale de tu boca parece realmente sincero, yo estoy muy bien contigo también, me gustas bastante, tienes un buen culo y unas buenas tetas...y si tienes alguna duda sobre si me comes bien el chocho o no, no tienes porque preocuparte por nada, me lo haces muy bien.
Off Ana: Aquel día me convencí un poco más sobre mi verdadera orientación sexual, las mujeres sabían mentir igual de bien que los hombres con los que me había acostado, así que seguía en las mismas, entre los dos polos opuestos, o pollas o coños.
Julio: creo que me gusta Ana.
Rosita: ¿en serio?, eso es genial, pues dile algo.
Julio: no sé, yo creo que a esta le van mas los coños que un buen rabo caliente.
Rosita: joder, eres un poco cerdo, ¿no?, con esas expresiones tan románticas no creo que llegues a lo más profundo de su corazón,...hombre, pinta de guarra tiene un rato, pero no sé hasta que punto es lesbiana, a lo mejor también le va lo normal.
Julio: ¿y qué es lo normal hoy en día?.
Rosita: tu tranquilo que yo te hago de celestina.
Rosita: ¿oye, a ti te van las tías o te van los tíos?.
Ana: creo que me va un poco todo, bueno, creo no, me va todo.
Rosita: y si te dijera que hay alguien en el bar, un compañero tuyo, que por cierto, esta un rato bueno, al que le gustases mucho y estuviera dispuesto a hablar contigo para llegar a un acuerdo y ser buenos amigos y luego....vamos, que te quieres pegar un polvo sin pagar.
Ana: ¿de quién se trata?
Rosita: aun no te lo puedo decir, solo puedo decirte que es un hombre, es rubio y lleva una camiseta amarilla que esta fregando unos vasos en estos momentos.
Ana: joder, pues yo creí que era un poco gay.
Rosita: yo también lo creí, por eso nunca le he tirado los trastos.
Ana: además esta bueno, ¿no?
Rosita: hombre, no está mal, el amarillo no es mi fuerte pero triunfaría en el Tour de France.
Ana: ¿sabes qué...?
Rosita: ¿qué te pasa?
Ana: lo que me pasa es que ya empiezo a estar cansada de que todos me hagáis los planes, no sé si voy a ser lesbiana toda mi vida, pero por ahora es como mejor estoy y como más a gusto me siento, el día que encuentre al hombre de mi vida, si existe, que dudo que exista, puede que cambie de lado y me de por intentar ser una mujer normal, socialmente aceptada, pensaré en casarme, tener cinco hijos drogadictos y jugaré al bingo todos los putos fines de semana ........ ahora mismo no me interesa meter a ningún hombre en mi vida, por muy rubio y guapo que sea.
Rosita: ole tus cojones, estoy contigo, entonces, ¿le puedo tirar yo los trastos, ¿no?, ¿se queda libre?
Ana: te lo puedes meter por el coño todo entero.
Rosita: es lo que pensaba hacer.
Ana se quita el delantal.
Rosita: ¿a dónde vas?
Ana: me largo, creo que ya he estado demasiado tiempo encerrada en este sitio, además quiero volver a estudiar, voy a intentar hacer algo por mi, pensar en el futuro y esas cosas.
Rosita: esta muy bien, pero no hablas primero con el jefe, tendrás que dar los quince días, ¿no?.
Ana: no doy ni quince segundos, tengo un millón de cosas por hacer.
Rosita: joder tía, me alegra verte tan motivada y tan positiva, eres como un anuncio de compresas.
Ana: vete a la mierda.
Aquella noche tenia ganas de salir, de emborracharme, de olvidarme de todo,.....aquella noche conocí a Ceci.
Ana entra en un local nocturno con espectáculo musical de drac queen.
Ana: ponme algo fuerte, tengo que olvidar un millón de fracasos sexuales.
Camarera: tu lo que necesitas es drogarte un poco.
Ana: no...las drogas últimamente ya no me motivan como antes, necesito algo mas fuerte; lo que sea menos los discos de julio iglesias.
Camarera: esta noche actúa la ceci, te gustara.
Ana: pues no soy muy aficionada al travestido, a mi padre si que le mola pero a mi no;........... ¿por qué cojones se llama Ceci?.
Camarera: por cecil lion.
La ceci hace una versión de titanic, después de su actuación se acerca hasta la barra para tomar una copa; Ana se sienta a su lado.
Ana: me a encantado, tienes una voz preciosa.
Ceci: ¿en serio?, bueno, es play bag, pero si que es mi voz,......es alargador.
Ana: te puedo invitar a una copa.
Ceci: ¿estas sola en la noche?, siéntate a mi lado y me cuentas todas tus penas.
Ana: entonces tendré que contarte un montón de penas, mi vida es un puto desastre.
Ceci: anda que la mía.
Canción de amor y fin







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