Sunday, May 08, 2005

Cinta de musica clasica para follar

En la primera cita Julián no esta nervioso, mas bien desesperado, hace meses que no folla y necesita una recompensa por tanto esfuerzo; algunas personas pueden pensar que Julián es un poco machista y un poco cerdo, es cierto, lo es; Normalmente no es una persona que la veas ponerse corbata con chaqueta, pero esta noche es especial porque su pensamiento es follar, a lo grande, triunfar en el acto final y fumarse un buen pitillo antes de los títulos de crédito; mientras se mira en el espejo arreglándose malamente la corbata, piensa por dentro que esta es su noche; Julián vive con sus padres como todo buen ciudadano corriente, soltero y con los padres vivos; Julián no tiene un gran cuerpo, desnudo es mas bien un desastre, de piel pálida y con una buena tripa colgado, tiene pelo en la espalda y otra mata mal repartida por el pecho, pero todo esto da igual a la hora de follar, últimamente folla todo el mundo, el aspecto físico es insignificante, aquí lo que importa son las mentiras que han de salir por la boca para convencer; Julián se mete en su coche que ha lavado por la tarde, lo limpia siempre que tiene una nueva cita, incluso ha pasado el aspirador por dentro del coche, ha quitado esas colillas que suelen estar debajo de los asientos, un calcetín blanco y sucio que debió caerse de la bolsa donde mete la ropa del trabajo, calcetín blanco como los que lleva a su cita, otro gran error que un hombre no puede cometer a la hora de planificar sexo con otra persona ; Julián conduce hasta la casa de Pilar, esta lo espera en la puerta, lleva un buen vestido, fácil de quitar, de una pieza, de tela fina, muy fresco para el verano; ese vestido pone a Julián mas cachondo de lo que estaba; Pilar es una mujer joven de unos treinta años, se le esta pasando el arroz y no encuentra un hombre que quiera quedarse con ella, muchos han entrado en ella, pero luego se larga a hacer otra cosa, Pilar esta realmente bien, quitando su nombre y los pocos temas que tiene de conversación, por lo demás, parece una buena mujer para criar hijos, limpia y decente, de ese tipo de mujeres que le gustan a nuestro padres, muy lista no, pero si con callos en las manos de haber trabajado mucho en la vida; Pilar se ha puesto guapa para esa cita porque sabe que es importante, piensa que no va a tener muchas mas oportunidades en el futuro de conocer a otros hombres; cree que una mujer después de los treinta, si esta sola es por algo, y los hombres huyen de ese tipo de mujeres treintañeras solitarias; Pilar entra en el coche a cámara lenta, mientras suena de fondo una pieza de música clásica, Satie para ser exactos, es la cinta que Julián pone siempre que tiene una nueva cita, piensa que la música clásica excita a las chicas, aparte de quedar muy bien, como un tipo culto que se ha leído cuatro libros y hace campaña de ello; Pilar esta ansiosa, le da dos besos al entrar en el coche, sus muslos están tensos, ella tiene ganas de marcha y lleva su mejor tanga para ser devorado, ella sueña con que el muchacho amanezca mañana a su lado, antes de que salga corriendo, para no tener que dar muchas explicaciones por la mañana, cuando el se haga el gilipollas para no darle el numero de teléfono; El plan perfecto para Julián es ir a cenar una buena pizza, una para cada uno, porque a el no le gusta compartir la comida, le parece algo desagradable ver a dos personas comiendo del mismo plato; Los dos futuros amantes cenan silenciosos en la noche, la pizza caliente entra por sus bocas, se alimentan bien porque saben que la noche va a ser larga y van a gastar muchas energías haciendo el sexo a lo bestia; Satie sigue sonando, pero en sus cabezas, no sé pueden quitar esa pegadiza melodía de piano, por mucha pizza que se metan en la boca es imposible olvidar el sonido de un piano tan exquisito, este echo les excita, se miran a los ojos y se hablan con la mirada, los dos saben perfectamente que es la música que tienen en su cabeza lo que los esta excitando a muerte; El muchacho, para quedar como un caballero moderno deja a ella que pague la cena, con lo que el gana en la obra no es como para ir por el mundo haciéndose el interesante; ella sabe que el es un desgraciado, pero lo desea, es el bello que entre sale por su camisa lo que la pone a ciento veinte; todo lo demás son minucias sin importancia de un mundo imperfecto dominado por las modas y las campañas publicitarias; después de salir del restaurante de comida rápida, se meten en el coche, a cámara lenta de nuevo, esta vez los dos, ella va delante, entran en el asiento de atrás para hacer cosas que no habían echo antes, el chico pone de nuevo la música, su cinta de Satie para impresionar, el gozo es tan inmenso que se olvidan de hacer el sexo y se quedan en silencio los dos, medio desnudos, la música les recuerda a cada uno tantas vivencias pasadas, que les es imposible vivir nuevas experiencias; la música que al principio de la noche los puso a cien ha terminado por destrozarlos al final de la noche.

3 Comments:

Blogger Papagena said...

Snif, snif...

2:26 AM  
Blogger La-Ruina-de-la-Familia said...

Snif, snif, snif...

11:41 AM  
Blogger que guai es todo said...

Snif, joder, este relato tambien me ha puesto triste.

4:04 PM  

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